Así como María Montessori señalaba…”Sembrad en los niños ideas buenas, aunque no las entiendan; los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón”…

Si sumamos muchas experiencias de vida donde hacemos el juicio de que son “positivas, amorosas, posibles, y generan en nosotros el respeto y el amor a otros que nos necesitan, que despiertan nuestro deseo de contención, colaboración y entrega, entonces estaremos haciendo de este mundo un mundo mejor, más humano, donde ya no respondemos al paradigma de la sobrevivencia, sino al de humanización, soy parte de un todo.